Empresas deben estar preparadas ante crisis en cadena de suministros

By: Luis Tarazona
Mar.31, 2022
0
CADENA DE SUMINISTROS

La guerra propiciada por Rusia en Ucrania ha generado -y sumado a lo ya vivido por la pandemia del covid-19- una nueva crisis mundial en la cadena de suministro cuyos efectos también han llegado al Perú. Este conflicto bélico está ocasionando ya dificultades en la disponibilidad de materias primas por un tema de escasez e incremento de precios de bienes e insumos.

Esta guerra va a impactar fuertemente, sobre todo, en lo que es la industria de materias primas para producir alimentos; en Perú somos muy dependientes de las importaciones, por ejemplo, de trigo, maíz y soya. Yo diría que ya se está dando un impacto de precios y abastecimiento en las fábricas que quieren hacer compras en este momento”, sostiene Patricia Marañón, especialista en supply chain y operaciones.

Esta situación podría agravarse si la guerra se prolonga más allá de marzo, obligando a incrementar los costos de producción. Cabe precisar que entre Rusia y Ucrania representan alrededor del 29% de la exportación mundial de trigo y un 19% de maíz, mientras que Ucrania se encuentra dentro de los 10 principales países exportadores de soya.

Igualmente, Fernando Ostolaza, experto en comercio exterior y supply chain, señala que esta guerra impacta por un lado en la parte industrial, pues restringe todo el mercado de importación de Rusia de productos como el petróleo, el maíz y otras materias primas “que van a ser mermados en su abastecimiento en la cadena logística, y a la vez va a impactar en los hogares”, menciona.

Alto precio de combustibles

Ostolaza indica que este conflicto ha producido una fuerte alza en el precio del petróleo, lo que a su vez ocasiona una disminución en el intercambio de bienes.

Al ser Rusia uno de los principales proveedores de petróleo y de gas natural para Europa y otros países del mundo, este conflicto y los bloqueos que se le están imponiendo a causa de ello, están provocando una escasez mundial de petróleo y el consecuente incremento de su precio.

Desde que estalló la guerra, su precio se ha disparado a más de 100 dólares el barril llegando incluso a estar por encima de los 130 dólares, “lo que se traduce en un incremento de combustibles que afecta al Perú”, menciona la especialista Patricia Marañón. “Eso se ve reflejado, a su vez, en los precios de los alimentos, de los productos que importamos y también en los precios de todos los productos en el ámbito local”, comenta.

Este incremento de precios en los combustibles, constituye un aumento en los costos de transporte para las empresas. Al respecto, Marañón subraya que en una primera etapa las empresas, por lo general, no logran trasladar esos incrementos al usuario o a sus clientes. Sin embargo, añade, eso es por un corto tiempo, ya que “tampoco pueden resistir ese impacto sobre sus ganancias ni trabajar a pérdida”, precisa.

Comenta que, en el corto o mediano plazo, lo que puede suceder es que terminen trasladando a sus clientes esos aumentos de sus costos, lo que traerá consigo el alza generalizada de precios e inflación en el país.

Fernando Ostolaza indica que, de prolongarse la guerra, podría haber una escasez de combustibles. “Lo peor será la escasez de combustibles para las casas, como el GLP o el gas natural”, dice, y agrega que también se daría un aumento en el costo de la energía y un impacto en el abastecimiento de insumos de medicamentos.

Suma de crisis

Patricia Marañón, advierte que la crisis en la cadena de suministro ya había empezado hace 2 años con el surgimiento del covid-19 en todo el mundo. Producto de ello se cerraron o se redujeron las operaciones en las fábricas y se restringieron operaciones portuarias, inicialmente en China; luego este efecto se extendió a otras partes del mundo, se incrementaron las tarifas de los fletes marítimos, etc.

Fernando Ostolaza recuerda que la enorme alza de los fletes se dio en principio por la crisis del covid-19; importar de China costaba 1500 dólares el contenedor a mediados del 2020, “y ahora un container de 20 pies está en 9 mil dólares. Y uno de 40 pies bordea los 11 mil dólares en estos momentos”, apunta.

Patricia Marañón menciona que el suministro mundial de chips, por ejemplo, fue uno de los más perjudicados por esta crisis pandémica.

A este tema de desabastecimiento básicamente por la capacidad de producción de los fabricantes de chips, se suma el hecho del aumento de su demanda; eso hace que todas las empresas o industrias que requieren estos componentes electrónicos, por ejemplo, para los smartphones, computadoras y toda la maquinaria y equipos electrónicos, tengan problemas de abastecimiento”, dice.

Refiere que las empresas ya tenían previstos o contemplados los problemas que se dan desde hace 2 años por efecto de la pandemia, que aún siguen golpeando; es decir, “la escasez de los contenedores y el alza en la tarifa de los fletes; sin embargo, el tema se ha agravado por el conflicto entre Rusia y Ucrania, un evento no previsto”, añade.

En este escenario, la lección que deja tanto la crisis del covid-19 como la guerra entre Rusia y Ucrania, es no depender tanto de un país o de un mercado, como por ejemplo se da actualmente con China y Rusia para ciertos insumos. Es por ello que hoy las empresas lo que están haciendo “es buscar suplantar el mercado ruso por otros mercados…, o buscar nuevas alternativas para importar insumos de otras partes que no sean de Asia”, dice Fernando Ostolaza.

Recomendaciones

La especialista en cadena de suministro Patricia Marañón, sostiene que, este tipo de crisis que se está dando deja como lección que las empresas deben estar cada vez más preparadas para minimizar los impactos de los riesgos asociados a sus cadenas de suministro. Recomienda, por ejemplo, revisar las fuentes de suministro y trabajar sobre una base de análisis de riesgo.

Apunta que cada industria es particular y tiene riesgos asociados distintos, pero que “es importante empezar a ver las cosas con otra perspectiva, no solamente consolidar nuestras compras en una sola fuente de suministro, que podría ser la más económica, sino empezar a trabajar en planes de contingencia y en tener más de una fuente de suministro identificada, precisamente para poder resolver estos temas”, menciona.

Asimismo, indica que las empresas deben pensar en revisar sus stocks de seguridad y sus políticas de inventario, para tener un balance entre los costos y la disponibilidad de inventarios.

No tener inventario, puede ocasionar perder ventas o perder clientes porque va a haber otro competidor en el mercado que sí pueda atender las necesidades de los clientes, que es lo que muchas veces pasa”, señala Patricia Marañón.

Resalta, además, la importancia de que las empresas piensen en ser cada vez más eficientes, “porque la eficiencia es la que nos ayuda precisamente a reducir los costos a través de mejorar nuestros procesos”, dice.

Planificación

El experto en comercio exterior, Fernando Ostolaza, recuerda que la campaña por el Día de la Madre no se verá afectada porque las empresas ya deben haber planificado la importación de cualquier tipo de material

que tiene impacto para esta celebración. “La planificación debe haberse dado 6 meses antes”, indica. Resalta la relevancia de la planificación igualmente para otras campañas, como Fiestas Patrias, por ejemplo.

La época del colegio se previno también; vemos bastantes cosas para el colegio porque eso debe haber llegado a finales de diciembre o principios de enero”, apunta.

En esa misma línea, Patricia Marañón destaca la relevancia cada vez mayor de los profesionales en logística y cadena de suministro, cuyo papel está cobrando gran protagonismo ante situaciones que ponen en crisis la cadena de suministro.

Al respecto, comenta que hoy en día una de las caracterísitcas, que debe tener un profesional que está liderando equipos en logística, “es tener una visión general del negocio y una visión amplia del mercado; además de tener, liderazgo para hacer que las cosas se hagan. Pero, también, se requiere profesionales que estén pensando en mejorar procesos, en incorporar tecnologías; eso es importante para atender estos nuevos retos que está demandando actualmente el mercado”, subraya.

Tecnologías

De otro lado, Patricia Marañón también recomienda invertir en ciertas tecnologías que permitan ser mucho más eficientes y lograr costos logísticos menores, lo cual ayudará a ser más competitivos en el mercado.

Por ejemplo, tener un buen manejo de la data para poder tener visibilidad a lo largo de la cadena de suministro y poder tomar decisiones rápidas ante cualquier cambio que se presente en el mercado o en las condiciones existentes”, precisó.

Asimismo, añade, incorporar tecnologías que permitan hacer más eficientes las operaciones, como por ejemplo tecnologías en el almacén para hacer más rápidos y con menos errores los procesos de picking, disminuyendo los tiempos en los ciclos de despacho de productos.

Tecnologías como almacenes verticales, sistemas Put to Light para los procesos de picking; tener definitivamente un WMS, un TMS que nos permita tener un control exhaustivo tanto de las operaciones de almacenamiento como de transporte”, precisa.


Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com