Economía en manos de la reactivación del consumo y la inversión pública

By: Jorge Choque
Set.10, 2020
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Efecto COVID-19. La producción cayó a números negativos de dos dígitos, aun con las medidas del Gobierno. Recuperación a niveles prepandemia recién se verá a partir del 2022.

Tras un 2019 de bajo crecimiento económico y poca ejecución presupuestal, en el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) se proyectaba que el producto bruto interno (PBI) crezca un 4% en este año, impulsado por el gasto en inversión pública.

Sin embargo, entre diciembre y enero se dio el brote de contagios de coronavirus en Wuhan, China. Ese país cerró el 2019 en 6,1% de crecimiento, su mínimo en 29 años. Con el confinamiento iniciado desde el 23 de enero, cayó -6,8% en el primer trimestre, la mayor contracción en 44 años.

En el Perú, entonces, lejos de casos por la Covid-19, la economía empezaba a crecer 2,98% en enero y 3,83% en febrero. Las proyecciones de especialistas económicos apuntaban a que el efecto del coronavirus sería de un trimestre. No obstante, el país entró en confinamiento desde el 16 de marzo.

Freno económico

La medida se anunció por 15 días, pero con ampliaciones llegó a durar cerca de 3 meses y medio para pasar a un confinamiento focalizado que actualmente continúa.

Diversas actividades se detuvieron −salvo las esenciales para la necesidad humana− y la economía solo estuvo operando en 44,1% hasta abril. También millones de personas no pudieron ir a laborar, quedándose en sus casas, en un país en el que la informalidad laboral supera el 70%.

Se trata de una situación excepcional que requiere medidas excepcionales, como ha repetido la titular del MEF, María Alva. “No escatimaremos recursos para sacar al país adelante”.

Iniciando el confinamiento, el Gobierno anunció un subsidio económico de S/ 380 a las familias vulnerables en el país. Posteriormente se incluyó a los independientes y luego se amplió a un bono universal, de S/ 760 para un total de 8,5 millones de hogares.

También se dispuso que los afiliados de las AFP no activos y los que tenían un sueldo de hasta S/ 2.4000 puedan solicitar hasta S/ 2.000 de su cuenta de AFP y hasta S/ 2.400 de sus cuentas de CTS, y se exoneró por un mes los aportes al sistema privado de pensiones.

A su vez, se aplazó la declaración del impuesto a la renta para casi el total de empresas, se subsidió el 35% planillas de trabajadores que ganaban hasta S/ 1.500, se impulsaron los programas crediticios Reactiva Perú y el Fondo de Ayuda Empresarial para las micro y pequeñas empresas (FAE-Mype) −alcanzando a 684.247 mypes, según Alva−, que se extendió sectorialmente para el turismo y el agro, además de medidas laborales con el supuesto objetivo de mantener empleos. El plan del Gobierno, de lucha contra la Covid-19, alcanza casi el 20% del PBI, según el MEF.

En este tiempo, la economía tuvo una acentuada caída de -40,49% en abril y -32,75% en mayo. Si bien una de las razones fue la paralización de casi el 46% de la actividad económica, Kurt Burneo, profesor de Centrum Católica, añade que también hubo problemas en la distribución de los bonos del Gobierno a sus beneficiarios.

El exministro de Economía Luis Castilla añade que la fuerte caída, comparada con otros países, se habría dado por una falta de coherencia en el Ejecutivo al haber supeditado inicialmente a la economía, una tardía implementación de los programas anunciados por el Gobierno como Reactiva Perú y, ahora, con Arranca Perú. “Además de que muchos de los instrumentos de política económica fueron pensados más en la realidad de la empresa formal, no tanto en las informales y el empleo informal, que es el grueso de la población”, añadió.

Cabe mencionar que desde el Congreso se aprobó que los afiliados a las AFP retiren hasta el 25% de sus fondos, la suspensión del cobro de peajes y la devolución de aportes en la Oficina de Normalización Previsional (ONP), aún por ser promulgada.

Reactivación gradual

Para mayo, se reinició un grupo de actividades en la fase 1. En la fase 2, en junio, se optimizó el trámite de la presentación de los protocolos y en la fase 3, en julio, ya se enviaba por correo este plan de prevención. A la par, los contagios por Covid-19 empezaban a disminuir, pero en ese mes empezaron a aumentar de nuevo. La economía estaría llegando a operar hasta un 96,3% con la fase 3.

En ese marco, desde el lado empresarial se pidió flexibilización en los trámites, así como reactivación de actividades de atención al público.

El ingreso a la fase 4, contemplado para agosto, quedó postergado y aún sigue en debate el ingreso a esta etapa, posiblemente entre finales de setiembre y octubre, sujeto a la situación epidemiológica.

Pero esta reactivación olvidó en parte el lado de la demanda, sostiene Burneo, además de una falta de conocimiento en las futuras intervenciones del Gobierno. “La relación a la demanda y gasto es crucial a tomar en cuenta si se quiere hacer funcionar el plan de reactivación. Sino, los únicos que van a producir son las empresas, pero no lo hacen porque los mercados se están achicando, debido a que no hay sufi ciente demanda”, añadió.

La expectativa del MEF es que la economía caerá -12% este año, similar a lo que estima el Banco Mundial y menor a la proyección del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), de -12,5%, y de otras multilaterales.

¿Crecimiento?

Para el 2021 −año del bicentenario−, el MEF proyecta que el PBI crezca 10%, dado un rebote por efecto estadístico. Sin embargo, la recuperación a niveles prepandemia recién se daría en el 2022.

El presupuesto inicial para el próximo año sería de S/ 183.030 millones, un 3,2% mayor que del 2020, pendiente a que el Congreso lo apruebe. De este total, S/ 47.000 millones se financiarán con endeudamiento.

El MEF considera que en los siguientes años, para volver a tener una solidez fiscal, debe haber una mejor eficiencia de gasto, eliminando ineficiencias que alcanzarían el 2% del PBI; y aumentando los ingresos, al perfeccionar los regímenes tributarios y formalizando a las mypes, junto con una recuperación de la actividad económica.

Además, esperan que las inversiones en minería e infraestructura ayuden a la economía y el empleo, del que se perdieron más de 6,7 millones.

Sin embargo, de tres aspectos dependerá la reactivación de la economía: el consumo privado y las inversiones públicas y privadas. El primero condicionado a la recuperación laboral, apunta Castilla, añadiendo que aumentará la informalidad laboral en 10%, al igual que la pobreza. “Creo que va a haber más precariedad en la economía”.

La inversión privada y pública, previstas en aumentar 22% y 21,7% en 2021, también estarán afectadas por el golpe que recibieron las empresas por la pandemia y la falta de ejecución pública, que el exministro indica que llegaría a un 60% en promedio a final de año.

Los aspectos positivos serán el incremento del presupuesto en salud, de S/ 20.940 millones −ligado a la necesidad de una mejor gestión y atención− y la adaptación a una economía digital.

Inversión proyectada de US$ 30.000 millones para este año

La ministra María Alva señaló en el Congreso que la inversión proyectada para este año alcanza los US$ 30.000 millones, en el que habrá un mejor desempeño en el segundo semestre por la recuperación de las expectativas de los agentes económicos y la ejecución de proyectos mineros, portuarios, de hidrocarburos, entre otros.

Añadió que se espera generar empleos con los proyectos de infraestructura y los mineros, así como la Línea 2 del Metro de Lima, el terminal portuario de Salaverry, Quellaveco, Mina Justa, entre otros.

Cabe precisar que, según la encuesta de expectativas macroeconómicas del BCRP, las empresas señalaban que estaban operando al 71% en agosto y esperan llegar al 80% en diciembre.

Uno de los sectores que aún no se recuperaría sería construcción, cuyas empresas indican que operarán a un 61% para fi n de año. Mientras que manufactura llegaría a 78% y minería e hidrocarburos a 84%.

La palabra

“Habrá más precariedad en la economía, tampoco es responsabilidad de este gobierno. Se acumularon problemas estructurales que la pandemia visibilizó. El lado positivo es la salud y la economía digital”. Luis Castilla, exministro MEF

“La mayor parte de las intervenciones del Gobierno está relacionada con la oferta, pero se ha olvidado un poco el otro lado de la ecuación: la demanda. La relación demanda y gasto es crucial”.Kurt Burneo, docente Centrum.

Clave

Elecciones. Para 2021 se realizarán los comicios generales, con lo que habrá cambio de Gobierno. Burneo indicó que ello será un problema para reducir el déficit fiscal a 6,2% en ese año.

Incertidumbre. Castilla indicó que el contexto electoral ocasiona incertidumbre. Añadió que las decisiones legislativas también dejarán “varias bombas de tiempo” al Gobierno.

Fuente: diario La República


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