Cómo maximizar el espacio en el almacén, utilizando el montacargas adecuado

By: Redacción Logística 360
Abr.16, 2021
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La capacidad de almacenamiento en un almacén, o la cantidad de mercadería que puede albergar, es siempre un factor que exige interés y preocupación por parte de las empresas. Por ello, sea cuál sea la dimensión de un almacén, para una empresa es importante maximizar el uso del espacio destinado al alojamiento de cargas. 

Esta acción supone aprovechar cada m2 y m3, optimizando no solo el espacio, sino también los costos. Los almacenes modernos, que buscan la eficiencia a partir del uso de tecnologías y equipamientos de vanguardia, buscan ganar capacidad de almacenamiento aprovechando metraje horizontal y vertical.

Cabe destacar, que el precio del m2 puede variar en algunas zonas o en ciertos contextos económicos, por lo que, conseguir la optimización de sus espacios cobra aún mayor relevancia. 

Por eso, muchas empresas intentan aumentar densidad de almacenamiento con pasillos estrechos o con la fórmula de almacenes más altos y pasillos angostos. Pero un almacén dispuesto así requiere de equipamientos especiales. Es el caso de los montacargas, que son el medio de manutención encargado de trasladar, apilar y descargar materiales en el interior de un almacén. 

Montacargas para pasillos estrechos 

La dimensión de los pasillos en un almacén guarda importante relación con la elección y utilización de los montacargas. Existen montacargas de clase I y clase II que han sido diseñados para operar en pasillos estrechos. El uso de estos Montacargas influye positivamente en el nivel de productividad de un almacén. 

Se debe tener en cuenta, que en el momento de definir las dimensiones exactas de un pasillo, estas estarán en función de las dimensiones de los montacargas que se utilizarán, considerando también el espacio necesario para el paso de las personas. 

Los pasillos de un almacén son el espacio que hay entre estanterías (racks); también son el espacio por donde se desplazan los equipos de manutención, los operarios encargados de conducirlos, o de hacer las tareas de preparación de pedidos, control de inventarios u otras actividades. 

Un pasillo estrecho habitualmente puede ser de 2,4 metros, o incluso de 1,8 metros, o por ejemplo de 1,5 metros de ancho. Los equipos adecuados que deben utilizarse para trabajar en estas dimensiones se denominan “montacargas para pasillo estrecho”, también llamados VNA, pudiendo ser de clase I o clase II. Un VNA, por sus características y diseño, ofrece un mejor rendimiento en almacenes de pasillos estrechos.  

Los montacargas de pasillo estrecho son compactos y se distinguen por tener una mejor destreza en las maniobras de espacios reducidos, lo que ayuda a una operación más veloz, a la realización de funciones de almacenamiento en menor tiempo, a ser más productivos y a mitigar el riesgo de accidentes y lesiones. 

Estos montacargas poseen un chasis articulado, que le permite una mayor maniobrabilidad y precisión en la carga de productos en pasillos estrechos. También pueden contar con horquillas giratorias, que simplifican la operativa, al apilar y descargar los pallets de las estanterías. 

Asimismo, pueden tener un pantógrafo integrado, que les permite operar en los pasillos más estrechos, con un espacio lateral máximo.

En mayores alturas

Los almacenes de pasillos estrechos, para ganar aún más densidad de almacenamiento, pueden tener alturas por encima del promedio. Por ello, existen montacargas VNA, como los equipos retráctiles y trilaterales, que permiten manipular cargas pesadas de manera más segura y precisa a alturas de elevación de hasta 13 a 17 metros, por ejemplo. 

Dentro de las empresas e industrias, que más utilizan este tipo de montacargas, destacan principalmente: los almacenes de alimentos, bebidas u otros productos; el sector de la construcción, los almacenes de grandes y pequeñas superficies, entre otros.

Equipo retractil Jungheinrich

Apilador retráctil: ágil y potente

El apilador retráctil es un tipo de montacargas cuya configuración permite trabajar en almacenes altos y de pasillos estrechos. Su diseño compacto y su considerable altura de elevación, de hasta 13.000 milímetros, marcan nuevas pautas, especialmente en los espacios más estrechos, indica la empresa alemana, con presencia directa en Perú, Jungheinrich Perú. 

Al recoger las cargas, el apilador retráctil empuja hacia adelante su mástil hasta que las horquillas estén situadas delante del apilador. Este proceso se llama avance. A continuación, se lleva a cabo el llamado retroceso, donde la mercancía se retira para su transporte entre el eje delantero y el eje trasero. Gracias a este principio, la longitud total del montacargas se reduce con el consiguiente incremento de agilidad. 

Además, mejora la estabilidad y reduce la necesidad de compensación, mediante contrapesos. De esta forma, los apiladores eléctricos retráctiles Jungheinrich transportan cargas de hasta 2,5 toneladas, con toda seguridad y de manera rápida.

Los apiladores eléctricos retráctiles Jungheinrich tienen una multitud de ventajas técnicas y ergonómicas. Entre ellas cabe mencionar, la innovadora tecnología de recuperación energética durante el frenado, la cual reduce, claramente, el consumo de energía. De esta forma, se pueden reducir sus costes de explotación hasta un 20%. 

Para una mayor eficiencia y seguridad, está además a disposición, un gran número de funciones de mando y control: desde diferentes programas de marcha, pasando por la autorización de acceso por PIN, hasta la pre-selección de alturas.

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