Elección entre FCL y LCL: clave en los envíos de comercio exterior por mar

By: Jorge Choque
Ene.15, 2021
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Cuando importamos o exportamos algún producto vía marítima, hay dos modalidades de transporte que se pueden utilizar y que es indispensable tomar en cuenta, hablamos del Full Container Load (FCL – carga de contenedor complejo) y del Less than Container Load (LCL – carga menor que el contenedor), cada una de las cuales son aplicadas para condiciones y necesidades específicas. 

En tal sentido, ambas formas, siempre y cuando sean adecuadamente elegidas, harán eficiente el envío de la mercancía y proporcionarán importantes beneficios. Por ello, la pregunta que debemos hacernos es: ¿cuándo utilizar tal o cual modalidad y por qué? 

Definiciones básicas 

El FCL es cuando un contenedor (o más de un contenedor) es usado exclusivamente para la carga de un solo propietario, es decir, todo el contenedor está a su disposición y no comparte espacio con carga de otros expedidores. En este caso, el propietario (exportador o importador) de la carga puede llenar todo el contenedor solamente con su carga, aunque no es necesario que lo cargue por completo. 

Además, el propietario de la mercancía es el responsable de cargar el contenedor, mientras que el transportista únicamente se encarga de transportar la mercancía del punto de origen al punto de destino. 

En cambio, el LCL es la modalidad de envío en que se consolida o se agrupa la carga de diferentes expedidores en un mismo contenedor, compartiendo los costos de envío del contenedor. Por eso también se le conoce como contenedor compartido. Aquí un agente es el responsable de consolidar y reservar la carga de los diferentes exportadores/importadores. 

Capacidad y costo 

La elección de cada modalidad de envío va a depender de criterios o necesidades de diferente índole. La capacidad, cantidad o volumen de la carga a transportar es una de ellas. Por ejemplo, si la carga supera los 14 metros cúbicos o los 10 palés estándar, lo normal y más asequible es utilizar el FLC. 

Por el contrario, cuando la carga sea inferior a esas capacidades, es decir, entre 2 y 13 metros cúbicos, lo más indicado es el LCL. O, en otras palabras, se usa el LCL cuando no se tiene la suficiente mercancía para llenar un contenedor. Puede verse también de esta manera: para grandes volúmenes de mercancía lo indicado es FLC, mientras que para pequeños volúmenes, el LCL.

Esto guarda relación con un factor de costo, ya que los envíos FCL suelen ser los más económicos cuando la carga supera los 10 palés estándar o los 14 metros cúbicos, aunque no se llene el contenedor. Y es que el costo unitario por flete es mayor con LCL que con FCL, y las tarifas de importación deben pagarse independientemente del tamaño del envío o de la elección del contenedor. De esa manera, para cargas de bajo volumen (entre 2 y 13 m3) la opción más económica sería el envío LCL

Sin embargo, en algunas circunstancias puede compensar más enviar FCL incluso por debajo de los 13 m3. En estos casos es mejor considerar ambas opciones y consultar con el transitario. Asimismo, también puede salir rentable realizar un envío LCL por debajo de los 2 metros cúbicos en algunas situaciones.

Además del precio, los envíos FCL y LCL se diferencian en la estabilidad de las tarifas. En general, las tarifas FCL sufren una gran volatilidad. Las tarifas LCL, sin embargo, son bastante más estables.

Seguridad 

Pero la fórmula de cantidad de mercancía y costo no es lo único que se analiza. La seguridad de la carga es un aspecto que también condiciona la elección entre ambas modalidades. 

En general, el FLC suele ser seguro ya que la carga es de un solo propietario y no hay riesgo de que entre en contacto con la carga de otros expedidores que puedan ocasionar daños o contaminación de la mercancía. 

Por otro lado, el LCL también puede garantizar seguridad y protección. Hay que tener en cuenta que en el LCL la carga de los varios expedidores suelen llenar el contenedor, por lo que este viaja más compacto y no deja tanto margen para los movimientos. En ese sentido, si un expedidor quiere enviar poco volumen, la carga también puede viajar segura y protegida en LCL. 

En cualquier caso, hay que considerar también que no todas las cargas requieren del mismo nivel de seguridad y protección. 

Tiempo 

La prioridad siempre es que la carga llegue a su destino el tiempo fijado y en el momento oportuno, pero hay ocasiones en que las circunstancias no siempre permiten planificar el envío con antelación. En esos casos, ¿cómo hacer ante la urgencia de que la carga llegue a su destino a tiempo?  

Ante una situación en que haya poco margen de tiempo o la carga deba llegar a su destino en una fecha fija, la opción FLC es la mejor, ya que en los envíos LCL se suele trabajar con fechas de cierre más amplias y flexibles. Además, en un envío LCL las mercancías deben ser descargadas y cargadas en caso de puertos de transbordo, debido a que lleva carga de diferentes propietarios, por lo que corre más riesgo sufrir retrasos debido a las manipulaciones. 

Estas son solo algunas consideraciones básicas que se deben conocer en los envíos de comercio exterior vía marítima. Para una elección más idónea, es importante contactar y contratar a un agente de carga que sepa evaluar todas las condiciones y necesidades en juego; pero sobre todo, un proveedor que cuenta con amplia experiencia y especialización en envíos de este tipo. 

Global Forwarding Solutions (GFS)

Empresas como Global Forwarding Solutions (GFS) ofrecen servicios de transporte marítimo que incluye el envío de carga en FCL y LCL. Desde 2014, GFS brinda soluciones de logística global y servicios de logística nacional. “Experiencia, dedicación, personalización”, es la filosofía que resume a la empresa. Su equipo profesional ofrece las mejores soluciones que optimizan tiempo y presupuesto en transporte aéreo, marítimo o terrestre. 

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